ACCIDENTE LABORAL / ART

Es una alteración de la salud, producida como consecuencia del trabajo o del ambiente laboral, que produce una incapacidad o el fallecimiento del trabajador.

Debe comunicárselo inmediatamente a su empleador, el cual, por obligación legal debe informar el accidente o enfermedad a la Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART) contratada.

 

En caso de que el empleador no denuncie el accidente o enfermedad a la ART, el trabajador puede efectuar directamente la denuncia ante la ART o en los prestadores médicos habilitados contratados por la ART.

 

La Aseguradora de Riesgos del Trabajo, deberá proporcionarle al trabajador un número de siniestro; caso contrario, debe efectuarse la denuncia ante la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, para que tome intervención en el asunto.

  • Conocer la ubicación de los centros de atención médica habilitados para atenderlo.
  • Dirigirse a su empleador, ART o centro médico habilitado, para solicitar atención médica.
  • Recibir de la ART en forma inmediata la asistencia médica, farmacológica, prótesis, ortopedia y rehabilitación hasta su curación completa o mientras duren los síntomas.
  • Ser trasladado -a costa de la ART- a los centros asistenciales correspondientes, mientras dure su tratamiento y cuando el médico tratante así lo indique por escrito en la historia clínica.
  • Recibir de su ART los pagos mensuales -prestaciones dinerarias- mientras no pueda trabajar, por el tiempo que corresponda (hasta el alta definitiva y con un período máximo de dos años), y en caso de existir una secuela permanente, recibir una indemnización para reparar el daño causado.
  • Recibir de su ART la capacitación para otra tarea en caso de no poder continuar con la que realizaba.

Si su empleador no tiene ART, en caso de accidente o enfermedad profesional, debe responder directamente, otorgándole las prestaciones médicas y dinerarias correspondientes.

 

Si el empleador, no dispone de patrimonio suficiente para ello (lo cual deberá probarse judicialmente), las prestaciones serán financiadas por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo a través del Fondo de Garantía previsto en la Ley de Riesgos del Trabajo.

 

También, puede darse el caso de que el trabajador no se encuentre asegurado, y el empleador tenga contratada una ART para cubrir los siniestros de los demas empleados de la empresa. En ese caso, el trabajador afectado, puede denunciar el accidente o enfermedad a la ART y si el empleador, no niega la relación de trabajo, la ART deberá otorgar las prestaciones legales. Si, en este mismo caso, el empleador desconoce la relación laboral, el empleado debe accionar judicialmente contra la ART y contra el empleador, debiendo acreditar la producción del siniestro y relación laboral para justificar su reclamo.

En caso de que la ART rehúse hacerse cargo de las consecuencias del accidente de trabajo o enfermedad laboral padecida, o que niegue el carácter laboral de los mismos, o en caso de otorgarle el alta médica sin ninguna incapacidad, o con una incapacidad inferior a la real, debe asesorarse inmediatamente con un abogado laboralista a fin de encauzar el reclamo correspondiente para la reparación de los daños ocasionados.

Este supuesto, es el denominado accidente “in itínere” o accidente “de trayecto”, en el cual el perjudicado, podrá reclamar una indemnización por accidente de trabajo a la A.R.T. contratada por su empleador y en el supuesto que el daño fuera causado por un tercero (por ej. accidente de tránsito), podrá también reclamar del responsable la reparación de los daños y perjuicios que pudiere corresponderle de acuerdo con las normas civiles vigentes de las que se deducirá el valor de las prestaciones que haya percibido o deba percibir de la A.R.T.

Generalmente, los honorarios del abogado, se abonan recién después de haber arribado a un acuerdo conciliatorio o de solucionado el conflicto a través de una sentencia judicial. Estos honorarios, consisten en un porcentaje de la suma que le corresponda al damnificado y que varía de acuerdo al caso y lo que estime el abogado (generalmente entre el 20 y el 30 por ciento), siempre respetando los límites impuestos legalmente.

Este supuesto, es el denominado accidente “in itínere” o accidente “de trayecto”, en el cual el perjudicado, podrá reclamar una indemnización por accidente de trabajo a la Aseguradora de Riesgos del Trabajo (A.R.T.) contratada por su empleador y en el supuesto que el daño fuera causado por un tercero (por ej. vehículo embistente), podrá también reclamar del responsable la indemnización de los daños y perjuicios que pudiere corresponderle de acuerdo con las normas civiles vigentes de las que se deducirá el valor de las prestaciones que haya percibido o deba percibir de la A.R.T.

Como primera noción, puede decirse que es un órgano estatal administrativo, cuyas principales funciones son las siguientes:

  • Determinar la naturaleza laboral de un accidente o enfermedad profesional producida en el marco de una relación de trabajo.
  • Determinar el carácter y grado de incapacidad padecida por el trabajador.
  • Determinar el contenido y alcance de las prestaciones en especie (asistencia médica y farmacéutica, prótesis y ortopedia, rehabilitación, etc).
  • Resolver las diferencias existentes entre las ART (Aseguradoras de Riesgo de Trabajo) y los trabajadores damnificados, respecto al porcentaje de incapacidad y/o al tratamiento otorgado.

Las comisiones médicas, están compuestas por un cuerpo de cinco médicos que son elegidos mediante concurso público.

Si bien es de recomendación que en todos los casos que sufra un siniestro laboral, cuente con asesoramiento jurídico adecuado, ello se torna más importante, cuando han quedado secuelas permanentes derivadas del mismo, ya que, en la mayoría de los eventos, se puede pretender reclamar un monto mayor al asignado por la ART como reparación del daño causado.

 

Así mismo, no debe perderse de vista que en muchos casos, los trabajadores accidentados o enfermos, son víctimas de despidos discriminatorios o persecución laboral por parte de los empleadores, por lo que aquí también aparece el asesoramiento letrado como un pilar fundamental en resguardo de la dignidad del trabajador y sus derechos tutelados constitucionalmente.

Producido el accidente de trabajo o manifestada la enfermedad profesional y efectuada la respectiva denuncia (al empleador, a la ART o prestadores médicos habilitados), el empleador debe continuar pagando la remuneración del trabajador durante los primeros 10 días en que el operario se encuentre impedido de realizar su prestación, luego de eso -si correspondiere- será la ART la encargada de seguir abonando el salario en base a lo que se denomina “incapacidad laboral temporaria”.

Esta situación, se presenta cuando el daño sufrido por el trabajador -derivado del accidente de trabajo o enfermedad laboral- le impida temporariamente la realización de sus tareas habituales y solamente culmina por:

  • Alta médica del trabajador damnificado,
  • Declaración de una Incapacidad Laboral Permanente;
  • Transcurso de dos años desde la primera manifestación invalidante;
  • Muerte del damnificado.

Mientras dure el período de Incapacidad Laboral Temporaria, el damnificado percibirá una prestación de pago mensual, de cuantía igual al valor mensual de sus ingresos y que no podrá ser inferior a la que hubiese percibido de no haberse operado el impedimento.

Este tipo de incapacidad, se manifiesta cuando el daño producido por el accidente de trabajo o enfermedad profesional, le ocasionó al operario una degradación en su capacidad de trabajo para el resto de su vida.

La incapacidad laboral permanente, puede ser total o parcial:

Parcial

Cuando el grado de incapacidad es igual o inferior al 50%.

Parcial Grave

Incapacidad Superior al 50% e inferior al 66%.

Total

Incapacidad Superior al 66%.

Se considera que un trabajador está en situación de Gran Invalidez, cuando tiene una Incapacidad Laboral Permanente Total y necesita la asistencia continua de otra persona para realizar los actos elementales de la vida.

En este caso -independientemente de las indemnizaciones que le correspondan-, el damnificado, deberá percibir una suma de dinero mensual, actualizada en la misma proporción en que lo sean las prestaciones del Sistema Previsional Argentino.

En caso de fallecimiento, la indemnización que corresponda, la percibirán los “Derechohabientes” del trabajador.

  • Se consideran derechohabientes, a las viudas, viudos, convivientes, como así también los hijos solteros, las hijas solteras y las hijas viudas, siempre que no gozaran de jubilación, pensión, retiro o prestación no contributiva todos ellos hasta los 21 años de edad.
  • La limitación a la edad establecida, no rige si los derechohabientes se encontraren incapacitados para el trabajo a la fecha de fallecimiento del causante o incapacitados a la fecha en que cumplieran 21 años de edad, elevándose hasta 25 años en caso de tratarse de estudiantes a cargo exclusivo del operario fallecido.
  • En ausencia de las personas mencionadas, accederán los padres del trabajador en partes iguales; si hubiera fallecido uno de ellos, la prestación será percibida íntegramente por el otro.

En caso de fallecimiento de ambos padres, la prestación corresponderá, en partes iguales, a aquellos familiares del trabajador fallecido que comprueben haber estado a su cargo.

En primer lugar, debemos resaltar, que para la legislación sobre Riesgos del Trabajo vigente en Argentina (Leyes 24.557, 26.773, 27.348, Decretos 1694/2009, 472/2014 concordantes y modificatorios), se considera accidente de trabajo, a todo acontecimiento súbito y violento ocurrido por el hecho o en ocasión del trabajo, o en el trayecto (horario y recorrido habitual) entre el domicilio del trabajador y el lugar de trabajo, siempre y cuando el damnificado no hubiere interrumpido o alterado dicho trayecto por causas ajenas al trabajo.

Asimismo, para el sistema legal referido, solamente se consideran enfermedades profesionales (sin perjuicio de la posibilidad existente de activar un complejo sistema para el reconocimiento de nuevas patologías) aquellas que se encuentran incluidas en el Listado Oficial elaborado por el Poder Ejecutivo de la Nación. Dicho listado, identifica el agente de riesgo, cuadros clínicos, exposición y actividades en capacidad de determinar la enfermedad profesional.

El empleado accidentado o enfermo por causa del trabajo, o los parientes que la ley determina (para el caso de fallecimiento) deberán percibir una indemnización a calcular básicamente en relación a:

  • El porcentaje de incapacidad.
  • Su ingreso mensual.
  • Su edad.
  • Lugar donde ocurrió el evento (dentro del establecimiento o accidente de trayecto).
  • Un índice oficial de actualización semestral llamado RIPTE (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables).

Debido a la complejidad de los cálculos y la diversidad de factores que pueden influir en determinar una indemnización por accidente o enfermedad laboral, se torna muy importante que cuente con asesoramiento de un abogado experto en la materia para que pueda asistirlo a efectos de garantizar el pleno ejercicio de sus derechos.

Debido a la complejidad de los cálculos y la diversidad de factores que pueden influir en determinar la indemnización, se torna muy importante que cuente con asesoramiento de un abogado experto en la materia.

Además, debe tenerse en cuenta, que muchas veces las Aseguradoras de Riesgos de Trabajo (ART) no reconocen el verdadero porcentaje incapacitante que sufre el trabajador, sumando a ello que hay muchas enfermedades laborales comunes que se encuentran directamente excluidas del sistema reparatorio en el que se manejan las ART, conforme fue anteriormente explicado.

La Ley de Contrato de Trabajo Argentina, establece que cada accidente o enfermedad que no sean consecuencia del trabajo, no afectarán el derecho del trabajador a percibir su remuneración, durante un período que va desde los 3 meses hasta los 12 meses, según la antigüedad y cargas de familia que tenga el operario.

Licencia por enfermedad inculpable

La Ley de Contrato de Trabajo, establece que cada accidente o enfermedad que no sean consecuencia del trabajo (por ejemplo, gripe o lesión del empleado jugando al fútbol fuera del horario laboral) e impidan la prestación del servicio, no afectarán el derecho del trabajador a percibir su remuneración durante un período 3 meses, si su antigüedad en el servicio fuere menor de 5 años, y de 6 meses si fuera mayor.

En los casos que el trabajador tuviere cargas de familia (por ejemplo, cónyuge o hijos menores) y por las mismas circunstancias se encontrara impedido de concurrir al trabajo, los períodos durante los cuales tendrá derecho a percibir su remuneración se extenderán a 6 meses, si su antigüedad en el servicio fuere menor de 5 años, y a 12 meses, si su antigüedad fuese superior a los 5 años.

Trabajador SIN cargas de Familia

Antigüedad Plazo de licencia
Menor a 5 años
Hasta 3 meses
Mayor a 5 años
Hasta 6 meses

Trabajador CON cargas de Familia

Antigüedad Plazo de licencia
Menor a 5 años
Hasta 6 meses
Mayor a 5 años
Hasta 12 meses

La repetición de síntomas, que impidan prestar tareas en caso de enfermedades crónicas, no será considerada como una nueva enfermedad, considerándose que se trata de una sola dolencia otorgando derecho al cobro de salarios por los plazos mencionados en el apartado anterior (3 a 6 meses sin cargas de familia o 6 a 12 meses con carga de familia). Una vez agotados estos plazos, el empleado, quedará sin derecho a cobro de salarios por enfermedad crónica, hasta que transcurra el plazo de 2 años del primer síntoma incapacitante, luego de lo cual, y a los efectos legales, se la vuelve a considerar como nueva enfermedad.

El trabajador, salvo casos de fuerza mayor, deberá dar aviso de la enfermedad o accidente y del lugar en que se encuentra, en el transcurso de la primera jornada de trabajo respecto de la cual estuviere imposibilitado de concurrir.

 

El trabajador, deberá dar aviso de la enfermedad o accidente y del lugar en que se encuentra, en el transcurso de la primera jornada de trabajo respecto de la cual estuviere imposibilitado de concurrir.

 

Mientras no la haga, perderá el derecho a percibir la remuneración correspondiente, salvo que la existencia de la enfermedad o accidente, teniendo en consideración su carácter y gravedad, resulte luego inequívocamente acreditada.

Recomendamos efectuar este aviso de enfermedad, mediante telegrama laboral gratuito enviado por el empleado o por un familiar, o en caso de no ser esto posible, por telegrama telefónico o “telefonograma” a través del número 0810-444-2677 (Correo Oficial Argentino) o directamente por la presencia de una tercera persona de conocimiento del trabajador que se acerque a la empresa para dar el aviso o entregar una nota del trabajador y pedir le firmen una copia con el cargo de recibida.

El trabajador, está obligado a someterse al control que el empleador le efectúe a través de su médico designado, con fines de establecer si sus faltas se encuentran debidamente justificadas.

Si el empresario decide ejercer la facultad de control y el trabajador es reticente y no accede, pierde el derecho a percibir las remuneraciones por los plazos de enfermedad; como contrapartida, si el trabajador denuncia una enfermedad y la empleadora no efectúa los controles respectivos, entendemos que corresponde concluir que la enfermedad oportunamente denunciada, era real.

 

Sin perjuicio de lo hasta aquí expuesto, destacamos que elementales principios de buena fe y solidaridad en la ejecución del contrato laboral, indicarían la conveniencia de presentar siempre certificaciones médicas e independientemente de que se haya dado o no aviso formal previo de enfermedad al empleador y de que se haya ejercido o no la facultad de control por la patronal, por supuesto, siempre que la entidad de la dolencia, enfermedad o accidente, así lo amerite; además, no debemos dejar de resaltar que en la práctica cotidiana, el “aviso formal” por telegrama o nota firmada, raramente se produce, ya que el trabajador generalmente avisa por teléfono, whatsapp, chat o email de su impedimento y luego lleva a la empresa los respectivos certificados que acreditan la legalidad de su no concurrencia;

Con respecto a los requisitos de los certificados, tradicionalmente, la doctrina y jurisprudencia ha entendido, que los certificados exhibidos por el trabajador, para tener validez a fines de justificar sus faltas, deben cumplir con ciertos recaudos a saber:

  • Datos personales (como mínimo, nombre y apellido);
  • Diagnóstico;
  • Días de reposo;
  • Fecha y lugar de atención del paciente;
  • Firma y sello del médico y/o profesional interviniente.

La ley, establece que la remuneración que en estos casos corresponda abonar al trabajador, se liquidará conforme a la que perciba en el momento de la interrupción de los servicios, no pudiendo en ningún caso, la remuneración del trabajador enfermo o accidentado, ser inferior a la que hubiese percibido de no haberse operado el impedimento.

La remuneración del trabajador enfermo o accidentado, no podrá ser inferior a la que hubiese percibido de no haberse operado el impedimento.

Así, deben ser tenidos en cuenta al momento de liquidar, por ejemplo, las horas extras habituales, los premios y cualquier otro adicional habitual.

Cumplidos los plazos de interrupción del trabajo por causa de accidente o enfermedad inculpable (3 a 6 meses sin cargas de familia o 6 a 12 meses con carga de familia), si el trabajador no estuviera en condiciones de volver a su empleo, el empleador deberá conservarselo durante el plazo de 1 año contado desde el vencimiento de aquéllos.

Se aclara que, durante este plazo de reserva de puesto, no corresponde abonar remuneraciones al trabajador.

Una vez agotado el plazo de reserva del empleo (1 año):

Si el trabajador no se encuentra en condiciones de volver a trabajar (continúa enfermo), la relación de empleo subsistirá hasta tanto alguna de las partes decida y notifique a la otra su voluntad de rescindirla; la extinción del contrato de trabajo en tal forma, exime a las partes de responsabilidad indemnizatoria.

 

Vencido el plazo de reserva de puesto, si el trabajador continúa enfermo, el empleador podrá extinguir la relación laboral sin abonar indemnización.

 

Si el trabajador se halla en condiciones de volver a prestar tareas, entendemos se debe proceder de acuerdo a la incapacidad que porte, conforme lo expuesto en el punto siguiente sobre la reincorporación.

Siempre que no se encuentre extinguida la relación laboral, una vez concluida la enfermedad o declarada su incapacidad, el trabajador cuenta con las siguientes opciones:

Regresar al trabajo sin incapacidad

Se mantienen las mismas condiciones anteriores.

Regresar al trabajo con incapacidad

  • Si del accidente o enfermedad resultase una disminución definitiva en la capacidad laboral del trabajador y éste no estuviere en condiciones de realizar las tareas que anteriormente cumplía, el empleador, deberá asignarle otras que pueda ejecutar sin disminución de su remuneración. Si el empleador no pudiera dar cumplimiento a esta obligación por causa que no le fuere imputable, deberá abonar al trabajador una indemnización equivalente a la mitad de la indemnización por antigüedad normal prevista para el despido sin justa causa en el art 245 de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT).
  • Si el empleado se encuentra incapacitado y el empleador, estando en condiciones de hacerlo, no le asignare tareas compatibles con las modificadas aptitudes físicas o psíquicas del trabajador, el empresario deberá abonarle la indemnización por despido sin causa completa del art. 245 de la LCT (1 mes de sueldo por cada año de servicios o fracción mayor de 3 meses).
  • Cuando de la enfermedad o accidente se derivará incapacidad absoluta para el trabajador, el empleador también deberá abonarle la indemnización por despido sin causa completa prevista en el art. 245 de la ley de contrato de trabajo (1 mes de sueldo por cada año de servicios o fracción mayor de 3 meses).

Conforme lo dispone el art. 213 de la LCT, si el empleador, despidiese al trabajador durante el plazo de las interrupciones pagas por accidente o enfermedad inculpable, deberá abonar:

  • La indemnización por despido sin causa (1 mes de sueldo por cada año de servicios o fracción mayor de 3 meses) y además,
  • Los salarios correspondientes a todo el tiempo que faltare para el vencimiento de aquélla o a la fecha del alta médica si esta fuere anterior.

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